Inspección de casas de playa y de balneario
La casa de balneario se suele mostrar en verano, abierta, ventilada y recién pintada. Pasó nueve meses cerrada, con viento salado y humedad, y eso deja marcas que no siempre se ven en la visita. Nosotros la miramos pensando en cómo va a estar en julio.
- Salitre y corrosión. Hierros de losas y dinteles que se hinchan, aberturas de aluminio picadas, rejas que se desarman.
- Casa cerrada en invierno. Humedad de condensación, hongos en placares, cañerías que se secaron o se rompieron.
- Techos de quincho y de madera. Paja vencida, termitas y aislación de la instalación eléctrica bajo el techo.
- Pozo negro y agua. Capacidad del pozo, distancia a la perforación y conexión al saneamiento donde lo hay.
El salitre trabaja en silencio
En la primera línea, y a veces a varias cuadras, el aire trae sal. La sal entra en el hormigón y llega a los hierros, que se oxidan y aumentan de volumen. El síntoma es una fisura recta siguiendo una viga o el canto de un balcón, y después un trozo de revoque que se desprende y deja ver el hierro. Si se toma a tiempo se repara; si se deja, la reparación es estructural.
Revisamos balcones, dinteles, losas y todo lo metálico: rejas, barandas, herrajes, la estructura de los aleros. Te decimos qué es mantenimiento y qué ya es obra. Escribimos más sobre esto en la guía de salitre y corrosión en la costa.
Nueve meses con las persianas bajas
Una casa cerrada no respira. La humedad del ambiente se condensa en las paredes frías del sur, en los placares y detrás de los muebles, y aparecen hongos que en verano, con todo abierto, casi no se notan. Buscamos esas marcas con higrómetro y cámara térmica, y distinguimos si es condensación (se resuelve ventilando y aislando) o una filtración (hay que encontrar por dónde entra el agua).
Las instalaciones sufren lo mismo. Los flotantes de los tanques se traban, los calefones se oxidan por dentro, las juntas de goma se secan. Abrimos canillas, probamos desagües y miramos el tablero con la casa en uso.
Quincho, madera y bichos
El techo de quincho es precioso y aísla bien, pero tiene vida útil y hay que mantenerlo. Miramos el estado de la paja, la cumbrera, las zonas donde se junta el agua y, sobre todo, la instalación eléctrica que pasa por debajo: cables sin caño contra la paja son un riesgo de incendio. En la madera buscamos termitas y pudrición, que en la costa son comunes. Hay una guía sobre casas con techo de quincho y madera.
Pozo, saneamiento y papeles
En muchos balnearios no hay saneamiento y la casa depende de un pozo negro. Un pozo chico para una casa que se va a usar todo el año significa barométrica seguido. Si el agua viene de una perforación propia, la distancia al pozo importa. Y en balnearios donde la casa creció por etapas es común encontrar ampliaciones que no están en los planos: las marcamos para que el escribano lo verifique.
Cubrimos toda la Costa de Oro, Maldonado y Rocha. Los precios van según los metros y la distancia; los tenés en precios. Si la casa está en Punta del Este, también podés ver la página de inspección en Punta del Este.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la inspección si vivo en el exterior?
Sí. Coordinamos el acceso con la inmobiliaria o el vendedor, hacemos la visita y te mandamos el informe en 24 horas. Si querés, hacemos una videollamada durante la inspección para que veas lo mismo que el arquitecto.
¿Conviene inspeccionar en invierno?
Es el mejor momento para ver la humedad y las filtraciones, pero se puede hacer en cualquier época. En verano usamos el higrómetro y la termografía para detectar lo que la casa abierta y seca no muestra.
¿Revisan el pozo negro por dentro?
No lo abrimos ni lo vaciamos. Vemos su ubicación, la tapa, la distancia a la perforación si hay, los signos de desborde en el terreno y cómo desagota la casa. Si hay sospechas, recomendamos una barométrica con inspección.